Nacido en 1795, Charles-Jean Avisseau hizo su aprendizaje con los alfareros y los fabricantes de loza de Saint-Pierre-des-Corps. Al mismo tiempo estudió en la Escuela de Dibujo (École de dessin) de Tours.
Impresionado por las obras del ceramista Bernard Palissy, decidió redescubrir ese arte perdido.
Se instaló en el Faubourg-Saint-Pierre-des-Corps, frente a la iglesia, y comenzó sus investigaciones con Joseph Landais.
Se inspiró en la fauna y la flora de las orillas del Loira para realizar sus cerámicas. Hacia 1846 consolidó su fama y fue reconocido como el «nuevo Palissy».
A lo largo de toda su carrera trabajó en colaboración con sus hijos, Édouard y Caroline. Pero su arte no bastaba para mantener a su familia.
Envenenado por las sustancias que utilizaba para realizar sus esmaltes, Charles-Jean Avisseau murió en la miseria en 1861.