Los rosetones del transepto y "de poniente"

El transepto está iluminado por dos rosetones deslumbrantes. La armonía de los colores es notable. Se despliegan en una tracería de pétalos «engastados de esmaltes resplandecientes» (Boissonnot).

El rosetón sur

Rosetón sur del transepto, adornado con medallones de santos personajes

El rosetón sur, de finales del siglo XIII, está dedicado a Cristo. Despliega una corona de medallones poblados de santos personajes que cantan himnos al Cordero Pascual, situado en el centro.

Detalle del rosetón sur: el Cordero pascual portando una cruz, sobre fondo rojo

Este rosetón lleva la impronta de la iconografía real, con las armas de san Luis y las torres de Blanca de Castilla, su madre . La policromía es mágica y está en perfecta armonía con la luz del mediodía.

Detalle del rosetón sur: una flor de lis amarilla sobre fondo azul, armas de san Luis
Detalle del rosetón sur: un castillo amarillo sobre fondo rojo, torres de Blanca de Castilla

El rosetón norte

Rosetón norte del transepto, sobre vidrieras con personajes

El rosetón norte, de finales del siglo XIII, está dedicado a la Virgen María; su tracería es de una gran pureza. Es la expresión más bella del gótico radiante.
Da testimonio de un gran dominio del arte de trabajar la piedra (la estereotomía). El programa iconográfico tiene una fuerte referencia bíblica. Junto a los apóstoles y los evangelistas figuran los profetas y los reyes de Judá, que recuerdan la ascendencia humana de Cristo, y la corte de la Jerusalén celestial que canta la gloria del Señor. En los 4 ángulos figuran los evangelistas.

Detalle del rosetón norte: personaje sentado con túnica verde que sostiene una filacteria Detalle del rosetón norte: personaje tocando el arpa, sobre fondo rojo y azul Detalle del rosetón norte: personaje con túnica verde y un bastón en la mano

El rosetón de poniente

Rosetón de poniente, de tracería flamígera, sobre vidrieras con personajes

El rosetón de poniente: dos siglos lo separan de los rosetones del transepto. El Cordero en su centro, tendido sobre el Libro de los siete Sellos, retoma el tema del Apocalipsis de san Juan. Todo los diferencia: dibujo, iconografía, colores. Su delicada tracería flamígera ondula en curvas y contracurvas que dibujan un haz de pétalos en forma de llamas onduladas, de las tonalidades más variadas, que se encienden con el sol poniente. Si los ángeles músicos glorifican al Cordero del Apocalipsis en el centro, la heráldica está omnipresente con los blasones de la monarquía y de las grandes familias principescas del reino.

Detalle del rosetón de poniente: el Cordero sobre el Libro de los siete sellos, rodeado de rayos Detalle del rosetón de poniente: águila heráldica negra sobre fondo claro Detalle del rosetón de poniente: ángel con túnica blanca que sostiene un instrumento musical